Una gigante explosión en la capital libanesa provocó una enorme onda expansiva, dejando importantes daños materiales. Hay al menos 50 personas muertas y 2.750 heridos.

Las imágenes registradas muestran una enorme nube de polvo y escombros que se eleva y la onda expansiva que sacude todo lo que encuentra a su alrededor.

La explosión fue en el puerto de Beirut, capital de Líbano. Se pudo escuchar a 250 kilómetros a la redonda y fue detectada por registros sísmicos de Pakistán y otros países.

Una fuente del Ministerio de Salud informó a la agencia Efe que más de 50 personas han muerto y al menos 2.750 resultaron heridas tras la explosión.

Aunque aún no están claras las causas de la gigante explosión que sorprende al mundo, tanto las autoridades libanesas, como medios de la Cruz Roja, dicen que se trataría de un accidente

Desde el Gobierno libanés dijeron a la Agencia Nacional de Noticias Libanesa (ANN) que las explosiones se dieron en el área del puerto de Beirut, en un “almacén de explosivos”, cercana a un depósito de trigo.

Por su parte, el periódico israelí Haaretz asegura que fuentes de Hezbollah declararon que no se trató de un bombardeo de Israel. El mismo diario israelí también se encarga de aclarar que las autoridades de ese Estado se inclinan por pensar que se trató de un accidente.

Wafy Ibrahim, periodista desde Beirut, señaló al medio argentino C5N que la explosión se dió en el “Muelle 12 del puerto de Beirut, donde se depositaba en cantidades industriales material de pirotecnia que, producto de la pandemia y la imposibilidad de comercializarse, estaba allí desde hacía meses”

El puerto de Beirut es una zona en la que se halla material inflamable, contenedores con combustibles, lo que agrava aún más la situación. El ministro de Salud, Hamid Hassan, informó que cientos de personas resultaron heridas por la explosión.

Varias imágenes mostraron cómo bomberos intentaban apagar el fuego y detener los destrozos materiales. Entre los edificios dañados están las oficinas del ex primer ministro Saad Hariri y las oficinas locales de CNN, según informó la agencia de noticias estatal libanesa ANN.

Testigos de la explosión señalaron que los hogares que se encontraban a una distancia de hasta 10 kilómetros resultaron dañados, con balcones derrumbados y vidrios destruidos.

Otra persona presente en el lugar, aseguró a Reuters que vio un denso humo gris elevándose desde la zona del puerto y después escuchó una explosión y vio llamas y humo negro: “Las ventanas de toda la zona del centro están destrozadas y hay heridos vagando. Es un caos total”.

Las autoridades, que ya confirmaron al menos 50 muertos, temen que sean muchos más teniendo en cuenta los trabajos en curso y los más de 2.700 heridos. Los hospitales se encuentran ya a su máxima capacidad de recepción de heridos.

“Vi una bola de fuego y humo sobre Beirut. La gente gritaba y corría, sangrando. Los balcones fueron arrancados de los edificios. Los cristales de los rascacielos se rompieron y cayeron a la calle”, dijo un testigo de Reuters.

Esta explosión y sus innumerables daños llega en un momento en que el Líbano ya atraviesa una profunda crisis económica, arrastra una deuda pública de 90.000 millones de dólares, el 170 % de su PIB, y en los pasados meses la libra libanesa ha perdido en torno al 80 % de su valor frente al dólar, lo que provocó decenas de movilizaciones y protestas en el país.