Buenos Aires: comenzó la pelea para ser intendente de Quilmes

“El título para la película del paso de Martiniano Molina por Quilmes tendría que ser ‘Del bache al pozo’”. La mención del concejal de la oposición no es casual. En 2016, a pocas semanas de ganar la intendencia, el reconocido cocinero mostró su verdadero conocimiento de la realidad municipal y ante una pregunta de un medio local confundió al centro de detención clandestino El Pozo con un bache. Aquella acción fue terminante y sus propios asesores le recomendaron no salir más a hablar en público, ni con los medios.

Más de tres años después, a meses de intentar revalidar su mandato, Molina mandó a cavar un pozo en una histórica plaza con el fin de convertirlo en un punto verde. Justo en Bernal este, ahí donde recala su electorado más fuerte. La respuesta fue inmediata: los vecinos unieron palas y volvieron a poner la tierra en su lugar en una imagen que bien podría servir para graficar sus aspiraciones políticas.

Es que según las encuestas locales, la campaña para la reelección de Molina no levanta. Y, en consecuencia, se le animan todos. Y todas. Una de las primeras que salió a dar a conocer sus intenciones fue Mayra Mendoza, diputada nacional y referente de La Cámpora, que cuenta con la venia de Cristina de Kirchner y que, pese a ser de las que más mide, en caso de que el peronismo decida ir unido deberá enfrentar a un peso pesado local: Francisco “Barba” Gutiérrez. Según un concejal afín, el exintendente (entre 2007 y 2015) “va a salir a jugar con todo. Es el candidato más conocido. Hasta los que no lo quieren lo ven mejor que a Martiniano”.

Fuente: Ámbito.com