El día de los dos Congresos / por la Diputada Adriana Ruarte

El día 4 de diciembre juré por dios, la patria y los santos evangelios defender mi país y a los más de diez millones de argentinos que nos votaron en la última elección. Jamás creí que a 8 meses me tocaría vivir una situación tan desconcertante como inconstitucional.

 

Bajo el contexto de la crisis sanitaria de público conocimiento todos los bloques políticos que componemos la Cámara de Diputados de la Nación consensuamos habilitar las sesiones virtuales de forma transitoria para poder trabajar y aprobar Leyes de extrema necesidad. En estos últimos 6 meses el Presidente de la Cámara y su equipo tenían la responsabilidad de designar un espacio adecuado para volver a las sesiones presenciales con los protocolos sanitarios pertinentes. Desde nuestro bloque propusimos infinidades de alternativas, pero no fueron evaluadas.

Caducada la prórroga para sesionar de manera virtual, los Legisladores de Juntos por el Cambio nos presentamos el martes 1 de septiembre, como la Constitución lo demanda, en la Cámara Baja para sesionar. Vivimos algo difícil de explicar, el país recibió un golpe institucional, nos vimos con dos parlamentos paralelos, sentados en nuestras bancas pero “ausentes” para el Presidente de la Cámara Sergio Massa. Quienes figuraron como presentes en la sesión, y que votaron los temas de la orden del día, fueron los que no estaban en el Congreso, y veían todo lo que pasaba a través de una cámara. ¿Tiene algún sentido lógico? Claro que no.

Después de 8hs de labor parlamentaria, no hubo acuerdo. Repito, la continuidad del funcionamiento remoto estipulaba que debía renovarse por “consenso” de los bloques, pero cada bancada tiene una lectura propia de éste concepto. Lamentablemente la buena fé política está quebrada. Los debates estructurales y troncales como la Reforma Judicial o cambios en el sistema previsional se dan cara a cara, las sesiones remotas simplemente fueron un formato provisorio para ganar tiempo y encontrar una solución. Si bien funcionó hemos experimentado maneras de coordinación de las sesiones poco democráticas, en las que simplemente con un botón se silenciaron micrófonos de Legisladores, y eso a mi entender es callar a las múltiples voces que conviven en nuestro país.

Estamos trabajando activamente todos los días por y para nuestros ciudadanos, presentando Leyes que los amparen en este difícil momento; pero no por eso vamos a permitir que se corrompa el sistema, porque una vez que eso pasa no hay vuelta atrás. Será recordado este día en los libros de historia como el día de los dos Congresos. Ojalá no se repita.