Ailen Leal y Alejandro Parra abrieron su negocio en el barrio Molina, ubicado entre barrio Norte y Stemberg. Fue durante la pandemia para contrarrestar la crisis económica. Una semana después recibieron el pago del Ingreso Familiar de Emergencia de 10 mil pesos y lo invirtieron en el pequeño emprendimiento.

“Lo abrimos una semana antes pero empezamos con 2000 pesos, no teníamos casi nada de cosas, después vino el bono del IFE e invertimos todo”, contó Ailen a Infober, señalando que “ahora nomás estamos viendo cómo podemos hacer para poner todo al día con la municipalidad”, en referencia a la situación impositiva y regulatoria que suele presentarte como barrera para cualquier negocio pequeño.

“No es un súper negocio, sino que tenemos algo para sacar la comida del día a día. Por ahí la negatividad de mucha gente me molesta pero bueno”, contó en referencia a personas que los juzgan asegurando que “dicen que va ah durar poco hasta que caiga el AFIP, son gente que no le cuesta ganar el pan del día a día, por eso tienen esa negatividad hacia otras personas”, analizó.

“Mi marido trabajaba en pintura y construcción”, antes de la pandemia, pero la recesión causada por las estrictas políticas de aislamiento del Gobierno Nacional, los obligó a buscar otro medio de vida a la familia que tiene un hijo de dos años. Ella destinó los 10 mil pesos cobrados a la compra de mercaderías, mientras Alejandro el mismo montó a la adquisición de un frezzer. El comercio fue montado en un local construido por la pareja en su terreno.

Pareja invirtió el IFE en un kiosco en Stemberg: “tenemos algo para sacar la comida del día a día”