La actual bajante del río Paraná, que se encuentra a 1,05 metros a la altura de Rosario, sería la más importante de los últimos 50 años. Esto impide a los buques que se abastecen de soja en los puertos de esa ciudad, cargar a pleno sus bodegas, porque la profundidad del calado se redujo de 34 pies a 31.

Este problema natural perjudica económicamente la exportación de granos y productos agroindustriales, ya que los buques están obligados a cargar menos para poder navegar por el Paraná hacia el Atlántico. Para dimensionar esta merma en la carga de las bodegas, esto equivaldría a la soja que transportan desde los acopios a los puertos 250 camiones. Este problema provoca que se eleve el precio del flete de los granos que se exportan.

En este sentido, Guillermo Wade, presidente de la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas, explicó que el problema no parece tener una pronta solución porque, según el directivo, “las perspectivas no son buenas porque en plena época de cosecha gruesa la bajante del río continuará en mayo, como ocurre por estacionalidad”.

Desde el Centro de Investigación de Recursos Naturales del INTA señalaron que la bajante extraordinaria del río Paraná genera demoras en los puertos, implicancias locales para la navegación y conectividad de pobladores ribereños y de islas, afecta la pesca, complica las tomas de agua en plantas potabilizadoras, produce cambios en los ecosistemas y aparecen especies vegetales invasoras.

Fuente: https://www.isletasnoticias.com.ar/por-la-bajante-del-parana-los-barcos-cargan-menos-soja-en-rosario/