Los que acudieron por otras patologías debieron ser atendidos en la sala de espera. Tampoco había camas para las personas que necesitaban ser internadas.

La guardia del hospital Pedro Moguillansky, de Cipolletti, se llenó de pacientes con coronavirus el domingo por la noche; y a los que acudieron por otro tipo de patologías se les tuvo que brindar atención en la sala de espera. Sucedió con dos mujeres mayores que presentaban dolor estomacal y recibieron suero. “Tuvieron que ser medicadas allí para no mezclarlas con los pacientes Covid-19 que estaban en el interior de la guardia”, explicó el personal de salud.

Incluso, en la mañana del lunes permanecían alojadas cinco personas que esperan que se libere una cama porque requieren ser internadas. Según se indicó desde la guardia, son dos hombres de 72 y 77 años, y un matrimonio de 69 y 65 años. Todos ellos cursan una neumonía por Covid-19 y tienen cobertura social (PAMI). Además, había una mujer de 79 años con un accidente cerebrovascular (ACV).

También recibieron a dos pacientes neuquinos con Covid-19 que no encontraron lugar en la vecina ciudad porque su sistema está colapsado; y uno de ellos falleció este fin de semana, en la guardia, esperando una cama. Se agregaron múltiples salidas en ambulancia y la atención de pacientes que podrían haber permanecido en sus casas, pero decidieron esperar cinco horas a que la guardia se acomode nuevamente. Gente que tenía picaduras de insectos, problemas bucales y un trauma leve de mano.

“Nunca, ni en épocas normales, se asiste a un servicio de emergencias por un dolor de muelas. Para eso están los odontólogos atendiendo en los periféricos. Pero la gente no asiste a los controles ni se cuida la salud bucal. Además, un paciente tenía obra social para asistirse en un privado”, comentó el personal.

Vea la nota completa: https://www.lmneuquen.com/desbordo-la-guardia-y-tuvieron-que-asistir-pacientes-sala-espera-n738837