Hay ocho policías procesados con prisión preventiva. A las víctimas las aislaban del resto y no les daban comida.

Los fiscales Fernando López y María Julia Panzoni ya consiguieron los procesamientos con prisiones preventivas de los policías que violaron a mujeres detenidas en una dependencia de la localidad de La Tablada, pero siguen reconstruyendo lo sucedido en esa «comisaría del horror».

Los investigadores no solo identificaron a los uniformados que abusaron sexualmente de ocho de las 28 mujeres alojadas en esa comisaría sino que sumaron pruebas de los vejámenes a los que las sometían.

La Comisión Provincial por la Memoria (CPM), que colabora en la causa, detalló: «Además de atentar contra la integridad física de las mujeres, las sometían a sanciones y castigos abusivos: aislamiento extremos hasta de cuatro días, impedimento de comunicación con sus familias, retraso prolongado de la entrega de la comida, falta de atención médica, además de obligarlas a orinar en botellas plásticas y defecar en bolsas de nylon«.

Todo parecía cambiar en septiembre cuando asumió el subcomisario Lionel Gómez, pero su llegada finalmente empeoró la situación, por lo que también fue procesado bajo arresto.

Además de Gómez, fueron detenidos Javier González, Cristian Aliaga, Ángel Reales, Ariel Pasquale, Leandro Maidan, Maida Celeste Ruiz y Johana Romero, estas dos del Grupo de Apoyo Departamental (GAD).

De hecho, de acuerdo al relato de las víctimas ante los fiscales, los ataques se agravaron desde la asunción del subcomisario Gómez. Las violaciones denunciadas sucedieron el 19 de diciembre y el 5 de enero.

Ese día de diciembre, cinco policías obligaron a «desnudarse y realizar infames posturas» a ocho detenidas y finalmente las abusaron sexualmente.

Eso no fue todo: en enero, durante una requisa, tres policías trasladaron a diez arrestadas a «un baño de ínfimas dimensiones para que se desnudaran mientras las hostigaban y amenazaban con los palos».

La crueldad de los responsables de esa comisaría fue tanta que, como publicó TN.com.ar, una de las víctimas contó ante la CPM que se puso contenta cuando la trasladaron a una cárcel: «Volví a vivir».

“La comisaría del horror en La Matanza”: nuevos detalles de las violaciones y torturas