En los últimos cinco meses, el número de suicidios volvió a despertar la preocupación en las pequeñas localidades del norte santafesino. Desde noviembre de 2019 a la fecha, la región septentrional registró unas 23 muertes por esta vía, principalmente en la localidad de Villa Ocampo. Muchos especialistas han advertido el reflote de una situación vivida más de diez años atrás. Aseguran que el suicidio no respeta edad ni condiciones sociales, de hecho, entre los últimos casos de personas que decidieron terminar con su vida, figuran empresarios y comerciantes de renombre.

Los especialistas afirman que, quien toma una decisión fatal, siempre lo preanuncia un tiempo antes, por lo que va dejando señales, advirtiendo a su mundo afectivo para que pueda salvarlo. En consecuencia, organizaciones sociales y distintos sectores de la sociedad, han comenzado a exigir a las autoridades la reactivación de un programa que contenga posibles casos de estados de depresión crónica y voluntades funestas que pueden ser revertidas.

En este sentido, Huber Cracogna, periodista de Villa Ocampo, que ha seguido de cerca los casos, manifestó la necesidad de reactivar el programa montado en 2008 “ya que los antecedes demuestran que a menos que se destinen recursos y se establezca un protocolo de salud mental, los casos continuarán multiplicándose”.

La periodista Cracogna, se refiere al programa denominado “Red de vida”,  creado en el año 2008, que tenía como objeto contener y frustrar posibles casos. Para ello, en el norte provincial, se montó un gabinete con médicos clínicos y psicólogos subsidiado por el gobierno de Santa Fe, a la par que se articuló esfuerzos entre municipios, comunas y otras instituciones sociales.

Foto y fuente: https://www.sinmordaza.com/noticia/832687-preocupacion-por-el-aumento-de-suicidios-en-el-norte-provincial.html/amp?__twitter_impression=true