Puerto Iguazú: El desafío de una apertura responsable y sostenible del turismo

Luego de superados los 6 meses de cierre de las actividades turísticas en la ciudad, la necesidad de encarar el desafío que titula esta nota resulta indispensable.

La experiencia del recientemente finalizado verano en el hemisferio norte es una fuente importante de aprendizaje para nosotros. Luego de una apertura prometedora en todo el continente, hacia mediados del mes de junio comenzaron a aparecer los primeros rebrotes que volvieron a establecer barreras a la circulación para la actividad turística. Estos primeros rebrotes tuvieron sus orígenes en cruceros, en turistas alojados en viviendas particulares y en turistas que habían llegado enfermos a destino. Durante el mes de agosto, los contagios se observaron principalmente en actividades de ocio nocturnas y reuniones sociales (familiares o entre amigos) realizados en espacios cerrados y sin cumplir medidas de prevención sanitaria.
Moraleja: donde los protocolos y las medidas de prevención se aplican con rigurosidad y eficiencia, resultan sumamente eficaces para prevenir los contagios; y donde se relajan, surgen los contagios que se transforman rápidamente en brotes indetenibles que obligan a la actividad a nuevos cierres intempestivos y totales.
¿Cuáles son las medidas que debemos estudiar profunda y rápidamente para implementar la apertura turística para que sea sostenible?
1.- Test de COVID-19 para turistas: Varias aerolíneas y aeropuertos en todo el mundo han incorporado test para evaluar si las personas que se trasladan en avión o arriban a los aeropuertos están infectadas con el SARS-CoV-2. En algunos casos, se utilizan test PCR realizados hasta 72 horas antes de la llegada del turista al destino; en otros, al llegar a destino con aislamiento hasta recibir el resultado. Esta es una medida imprescindible de adoptar para abrir vuelos y facilitar la llegada de visitantes desde diversas regiones del país por distintas alternativas de transporte.
2.- Reforzar los sistemas sanitarios: La COVID-19 está profundamente estudiada en términos estadísticos. A nivel global, alrededor del 5% de las personas que enferman requieren de cuidados intensivos. Así, 1 cama de terapia intensiva es el recurso necesario para contener un brote de aproximadamente 20 personas. La cantidad de camas disponibles en el destino nos permite identificar el brote que el sistema sanitario está en condiciones de contener.
3.- Establecer sistemas intensos de testeo y de aislamiento selectivo de zonas de la ciudad para el control de los brotes: Es fundamental preparar a la ciudad con sistemas de testeo para poder analizar a casos sospechosos de la población local y de turistas que permitan aislar pronto a los nuevos casos positivos y sus contactos estrechos y aquellas zonas de la ciudad donde se encuentren casos, evitando la extensión de los brotes.
4.- Generar una gran movilización social del sector público, sector privado y vecinos para prevenir los contagios: Es imprescindible desarrollar una fuerte conciencia social para la aplicación estricta de los Protocolos en cada una de las actividades turísticas, entendiendo que la experiencia internacional nos enseña la necesidad de restringir las actividades que se realizan en espacios cerrados sin distanciamiento ni ventilación, las reuniones sociales y la importancia de la responsabilidad individual para adoptar los hábitos de cuidado recomendados por las autoridades sanitarias, tanto en nuestra vida privada como en el ámbito laboral.
5.- Sistema de rastreos de contactos para la rápida identificación de contactos estrechos para la contención de los brotes: la experiencia internacional ha demostrado que las aplicaciones de rastreo por GPS de las personas (especialmente orientadas en este caso a turistas y vecinos de la ciudad que trabajan en el sector turístico) es el método más idóneo para poder realizar una identificación rápida y efectiva de los contactos estrechos y contener rápidamente los brotes. La semana pasada, se presentó en el Valle de Calamuchita (Córdoba) una interesante experiencia nacional en este sentido, aunque la aplicación Misiones Digital también podría tener esta utilidad usada de manera coordinada entre el sector público y privado.
Y todo esto, sin olvidar las buenas prácticas sostenibles que hemos aprendido en los últimos años con el crecimiento de la cantidad de turistas sostenibles y de la conciencia en todos los actores del sector turístico respecto del cuidado del medio ambiente y de la comunidad local.
Sólo con responsabilidad y cuidados podrá lograrse una apertura sostenible para el sector.

Juan Manuel Velasco
Presidente
Fundación Ecologista Verde