Si bien desde la empresa argumentaron que el cierre era inminente, desde el Gremio de Gastronómicos denuncian que, “hubo renuncias compulsivas”

La pandemia del coronavirus dejó de ser un fenómeno sanitario para convertirse en un fenómeno económico. Con las medidas tomadas por el Gobierno Nacional de aislamiento nacional y obligatorio, muchos rubros se vieron obligados a paralizar sus actividades y en algunos casos a cerrar sus puertas definitivamente.

Ese es el caso del emblemático bar céntrico que, como consecuencia de esta crisis, bajó las persianas y junto a ellos, unos 24 empleados perdieron sus puestos de trabajo.

Si bien desde la empresa argumentaron que el cierre era inminente, desde el Gremio de Gastronómicos denuncian que, “hubo renuncias compulsivas”. Es decir, al verse con esa situación, los empleados se vieron obligados a renunciar, llegando a un “acuerdo”.

El comercio en cuestión es “La Malteria” que, durante años estuvo ubicado en la esquina de Santa Fe y Presidente Roca y supo ser un lugar clásico de reunión de los rosarinos de todas las edades.

Hace unas semanas, los gastronómico solicitaron al ejecutivo provincial y municipal que se cree un registro de empleadores y se apruebe un marco legislativo que ejerza un firme apoyo empleadores que siguen sosteniendo la actividad y por otro lado, un castigo a los que ante los primeros indicios de la crisis cierren “rápidamente” sus puertas.

Apenas se dio a conocer la noticia del cierre del bar, los audios enviados por la dueña del comercio se viralizaron. En ellos, la titular explica el porqué cómo fue “el acuerdo” con los empleados.

“Le ofrecimos a cada uno un dinero que obviamente no era la indemnización que corresponde y le dijimos que no iba a funcionar, que no podíamos abrir, así que fuimos acordando con cada uno y quedaron solo tres que son los más viejos, que no quisieron acordar, pero después todos mandaron la renuncia, me mandaban el telegrama y yo les mandaba la plata”, explicó en el primer mensaje de Cecilia.

Luego aclaró: “Todos sabían cuál era la situación, nosotros intentamos la primer semana de en hacer deliberys y nos encontramos con que de los 24 empleados iban dos solamente por noche porque vendíamos sólo diez pedidos, que nos le servia a ninguno y les dijimos, el mes de marzo se los pagamos los días que trabajamos como si hubiesen ido a trabajar y para el mes de abril ya les dijimos que no les íbamos a poder pagar y los tres que quedaron supongo que nos harán juicio, no sé”.

Y añadió: “En este momento el haberme sacado un alquiler en dólares, pagábamos 4 mil dólares por mes en esa esquina, es un alivio, si yo me quedaba, me llenaba de deudas y no iba a poder pagar ni la luz, ni el gas, ni los empleados ni el alquiler”.

Los efectos de la pandemia: cierra un emblemático bar céntrico y 24 empleados quedaron sin trabajo